martes, 6 de enero de 2009

Manzanilla

Los de ahora no enfermamos,
no os engañéis:
vamos respondiendo a las drogas.
Los niños ya no despiertan asustados.
Jamás sus ojos se perderán para siempre
impulsados al interior,
presos de una agonía rara
y divertida para los mayores.
Las legañas han dejado de sellar
los ojos de los niños del nuevo siglo.
La manzanilla ya no es
el remedio para todos los males.
Ahora tendremos que exprimir
la savia de una planta
menos dulce para curar
las taras de nuestro cuerpo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"savia" ;)

El futuro sin magia dijo...

sabio :)

SONIA FIDES dijo...

Touche!... ya imagino a Quique cantando este poema.


Un abrazo súper.

samsa777 dijo...

Gran poema, Clara. Buen vino, como los nuevos detalles del blog...

Addiction Kerberos dijo...

Hallo este blog y lo encuentro fascinante de entrada.

Mike D dijo...

a ver si rimas alguna vez!