domingo, 4 de julio de 2010

Intento frustrado de seguimiento personal

Me da miedo escribir un diario.

Demasiado silencio respetuoso para mis palabras. Hay un aforo diminuto dentro de mí que espera algo brillante de mis días.
Y suele suceder que con el eco se va todo al garete. Una piensa que su voz y su palabra tienen precisión y sentido y al oírse nada es sustancioso.

- ¿Sustancioso? ¿Quieres que cuando el eco te devuelva tus palabras te resulten sustanciosas? Has tenido que oír esa expresión en alguna peli mala.


Sí, hay resonancias malvadas en mí.

2 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

Eso siempre ocurre. Basta probar grabandose la voz y parece uno otra persona. Mientras quede dentro es nuestro, al sacarlo ya es de todos.
Un abrazo.

Jorge Ampuero dijo...

El punto es sobrevivir a nuestras resonancias.

:)